Es la hoja de ruta nacional para modernizar los servicios públicos, reducir las brechas digitales y proteger los derechos de las personas en línea. Promueve el uso de estándares comunes, la interoperabilidad entre instituciones y la accesibilidad digital, para que cada trámite sea más rápido, transparente y disponible las 24 horas, los 7 días de la semana.
Su enfoque principal ciudadano:
· Un gobierno más digital: trámites más simples, medibles y centrados en el ciudadano.
· Conectividad y habilidades digitales: acceso equitativo a internet y formación tecnológica.
· Economía digital y ciberseguridad: impulso al uso responsable y seguro de las tecnologías.
Entre los resultados que impulsa se destacan:
· La creación de una ventanilla única para facilitar trámites.
·El intercambio seguro de datos entre instituciones, evitando que el ciudadano repita información.
· Indicadores públicos (KPIs) que miden el avance y el cumplimiento de las normas técnicas.